Pablo Juliá: “Uno escribe con la luz y otro escribe con el boli, pero escribes, a tu manera.”

Pablo Juliá, fotógrafo y periodista de El País por más de 20 años, nos cuenta su experiencia en la profesión y nos da una visión sobre la misma


Para esta última entrada, el fotógrafo y periodista Pablo Juliá, nos abre las puertas de su casa y nos recibe entre unas paredes que respiran fotografía para relatarnos brevemente una vida llena de aventuras y recuerdos que van íntimamente ligados a ella.

Empezó a ejercer como "fotoperiodista" a finales de los 60 principios de los 70. Al principio trabajaba por su cuenta en revistas como TorneosTierra del Sur, Gentleman o el periódico clandestino El Socialista. Más tarde se marchó a El País durante 20 años y luego pasó a ser director del Centro Andaluz de la Fotografía. 

Aprendió fotografía de forma autodidacta, se compró una enciclopedia que te enseñaba los principios más elementales y comenzó a disparar. A los 13 años hizo la mejor foto que ha hecho en su vida y a partir de ahí todo lo que hizo fue intentar repetir aquello. La foto retrataba a un amigo suyo en la playa de Cádiz, en invierno, besando a una muñeca desgreñada que se encontraron. Una imagen muy extraña y bizarra, pues él era por esta época muy surrealista. Estuvo viviendo de la imaginación y de la capacidad de poder entender mucho de la vida a través de esa foto.

“Es muy importante que uno tenga un leitmotive desde un principio”
Él lo tuvo con esta foto y con la película Ciudadano Kane. Gracias a ella se convirtió en un amante del cine y eso le llevó posteriormente a convertirse en director del cineclub universitario


Rebelde, se fue de casa a los 17 años. Se vino a Sevilla a estudiar en el año 67 trahacer un año de medicina, y comenzó la carrera de Historia Moderna y Contemporánea tras haber recibido un expediente de disciplina académica en Historia del Arte por ser socialista.

Al mes de estar aquí conoció a Felipe González, 7 años mayor que él, que ya era abogado. Vivía entonces el fotógrafo en una pensión de mala muerte, y cuando el ex presidente lo vio allí no dudo en ofrecerle un lugar en su casaCuando le preguntamos si era consciente de que el que era (y sigue siendo) su amigo iba a llegar a ser presidente del gobierno nos responde que el siempre pensó que realmente iba a ser presidente de la República. 


"Felipe tenía una gran capacidad dialéctica, como pocos. Me convenció para seguirle sin que me diera cuenta, por su forma de ser… "

En esta época conoció también a Manuel Chaves, Alfonso Guerra y Luis Yáñez entre otros. Entró así en contacto con lo que sería el grueso de la célula socialista andaluza de finales de la dictadura y que conformaría parte importante del primer gobierno socialista de la democracia. Fue en esa época cuando hizo la mal llamada foto de "La tortilla", que sería rescatada años después en el periódico El País como un icono de la clandestinidad. Sin embargo, el carácter distendido de la instantánea nos desmonta la idea de peligrosidad y persecución que tenemos de ella. Lo cierto es que en esas reuniones clandestinas también se pasó miedo, como él mismo nos cuenta:

“Sí, un poquito de miedo siempre se pasa. Pero vamos, con veinte años el que no tenga miedo… Pero la verdad es que si no se hace eso a esa edad ¿Cuando lo vas a hacer?”

Militó en el PSOE hasta el año 76 cuando empezó la democracia, militancia que dejó por consejo del propio Felipe González, que le recomendó que dejara la política y se dedicara por entero a la fotografía, su verdadera pasión. No estaba realmente interesado en la política, solo en el hecho de acabar con la dictadura franquista; por el contrario, era un apasionado del cine, el teatro, la lectura... todo lo que tuviera que ver con la cultura. 

A pesar de ser conocido por todos que era de ideología socialista, realmente nunca tuvo problemas a la hora de trabajar en ningún medio, pues no tenía una preferencia política en ese sentido, es decir, atacaba aquello con lo que no estaba de acuerdo y era neutral en su planteamiento. De hecho nos cuenta que tuvo problemas con Alfonso Guerra por publicar una foto contraria a sus intereses, a pesar de ser su amigo. "La amistad es una cosa y la profesión es otra.”

"Si te pones en el mismo sitio donde se ponen todos no tienes la capacidad de tener tu propio discurso. Es preferible equivocarse a hacer lo mismo que hacen todos.”

Durante la transición hizo maravillosas fotos como la que vemos a continuación de Manuel Fraga sosteniendo un periódico con una propaganda que reza “VOTA PSOE”. Cuando le preguntamos como lo hace para conseguir instantes como esa nos responde “Tienes que tener inquietud y ganas. Una vez que se sabe manejar la cámara es muy fácil. El suroeste era un periódico que siempre tenía propaganda del PSOE. Me coloqué delante de Fraga esperando que hiciera ese gesto, sabía que lo haría. Cerrada la edición, Cibrián modifico la portada a última hora para colocar esta foto […] Cuando Fraga me volvió a ver, me reconoció y me dijo: “Eres un gran fotógrafo y un gran hijo de puta"".


A la pregunta de cómo notó el cambio en términos de libertad informativa cuando se pasó de la dictadura a la democracia nos responde:

“Fue algo progresivo y sobre todo a saltos. Por ejemplo, con Fraga, durante un tiempo la gente se saltaba los límites y de vez en cuando te retiraban el periódico, metían en la cárcel a alguien… Todos estábamos aprovechando cualquier ranura, cualquier rajita de libertad. Se intentaba extralimitar todo lo posible, además la imaginación crece mucho cuando estás en situaciones de ese tipo: intentas hacer cosas con doble sentido, jugando con el humor… Pero luego también al final había censores que iban pasando la mano, lo iban dejando pasar, te aconsejaban…”

De hecho, sabemos que el paso a la democracia trajo importantes cambios a nivel informativo; y como no, fotográfico. Según se expone en el libro sobre fotoperiodismo coordinado por Diego Caballo Ardila, en el ámbito fotoperiodístico se pasa de la represión a la representación, pues se elimina la censura. Ahora se trata de de sorprender al lector, y para ello se emplea cualquier técnica vanguardista a cualquier tipo de acontecimiento que pueda ser de interés para la audiencia y que se pueda reflejar en la prensa. En fotos como esta vemos que Pablo Juliá cumplía muy bien ese cometido de captar la atención del público, pues sabía exactamente qué, cómo y cuando tenía que fotografiar para lograrlo. 

Centrándonos en la Andalucía de la transición nos dice:

“Era muy pobre, nada que ver con como es ahora. La gente no tenia mucho espíritu revolucionario, solo no querían que la engañaran. Era una Andalucía muy triste. Me fui con Plácido Fernanadez Viagas, que por aquel entonces era presidente preautonómico, y cuando llegábamos a los sitios los gobernadores civiles hacían todo lo posible por hacerle la puñeta… Y esos envites y esas peleas, yo las viví. A nivel social, cuando tú llegabas a sitios como Jaén, o Cazorla, o Antequera por ejemplo, la gente todavía hacía intercambio de bienes, se pagaba con gallos, gallinas… Pero todo esto ha cambiado mucho, yo he llevado allí exposiciones con el Centro Andaluz de Fotografía y he visto gente muy potente."


Después de 20 años trabajando para El País, lo dejó y comenzó su andadura en el Centro Andaluz de la Fotografia.

“Yo cuando vi que El País ya no… Es una suerte que tuve, porque tenía 57 años y a esa edad ¿quién te llama? Pues me llamaron para preguntarme si me quería hacer cargo del Centro Andaluz de la Fotografía. Ganaba muchísimo menos. En El País se ganaba una pasta, era una cárcel de oro. Pero ya no estaba tan a gusto, pues me dedicaba a editar el trabajo de los demás, cuando a mi lo que me gustaba era hacerlo yo mismo. Los periódicos tienen un mal vicio y es que según vas creciendo en el periódico o vas siendo mejor te van pasando a cargos, y el cargo significa que al final terminas editando, y no estás en la calle. Te dicen No, no, tu para cosas muy importantes”… Para cosas muy importantes no, yo lo que quiero es salir a la calle y es lo único que se hacer. A mi aquello poco a poco me quemó.”


Llegó al centro con muchas ganas e ilusión, era un proyecto nuevo para él y tenía objetivos muy ambiciosos:

“El centro tenía un objetivo increíble. A mi me gusta mucho lo público, como he dicho antes soy socialista de ideas, y me interesa formar a la gente, decirles que la fotografía es un lenguaje universal y de las mejores maneras que existen para comunicar: que la foto que tú puedes hacer la van a ver en Lepe o la van a ver en Vietnam, y todo el mundo va a poder interpretar algo. ¿Dónde se encuentra un lenguaje tan claro como ese?
Si es cierto que a mí me hubiera gustado hacer muchas más cosas, por ejemplo una residencia de estudiantes del tipo de las que se hicieron en los años veinte en Madrid, pero vino la crisis. Se hicieron muchas cosas: los encuentros internacionales de fotografía, muchas exposiciones, hemos traído lo mejor de lo mejor, hemos hecho exposiciones espectaculares… Hemos hecho muchas cosas que estaban muy bien pero no todo lo que yo hubiera querido.
Ha habido mucha cutrez en la política cultural. Yo puedo entender todo, pero debe de haber un orden de prioridades. Si el Centro Andaluz de la fotografía es el único que hay en España como público dedicado a la fotografía, eso debería de ser una prioridad para el gobierno andaluz.”

 “Uno escribe con la luz y otro escribe con el boli, pero escribes, a tu manera.

Vemos que Pablo Juliá tiene una forma muy personal de entender el periodismo. El considera que es necesario tener mucha empatía y ser muy moderado a la hora de plantear cualquier tema, es necesario comprender por lo que está pasando la persona y entenderlo de verdad. Además, nos ofrece como una crítica al periodismo de la actualidad el concepto de la posverdad, que viene siendo muy usado en los últimos tiempos. Según la definición dada por el Diccionario de Oxford la posverdad se refiere a las "circunstancias en las que hechos objetivos son menos influyentes en la formación de la opinión pública que la apelación a la emoción y la creencia personal". Como argumenta Pablo Juliá "Actualmente se nos presenta la información sin contrastar. Se presenta un esquema y al final todo el mundo acude a ese esquema, como ha sido el caso de la chica violada en los Sanfermines [...]. Esta es la posverdad, jugar con la falsedad, hacer creer a la opinión pública una cosa que no es".


“Hoy día se está perdiendo la pluralidad. Todo el mundo dice lo mismo pero nadie entra en el tema a fondo. La información se da al segundo pero realmente no se analizan todos los prismas del contexto en el que sucede”

Cuando le preguntamos si se considera fotoperiodista o periodista lo tiene claro:

“La verdad es que la palabra fotoperiodista me molesta, me parece fea. A las cosas no hay porqué ponerles adjetivos: fotoperiodista… Periodista gráfico… No. Periodista, mire usted. Uno escribe con la luz y otro escribe con el boli, pero escribes, a tu manera.”


Por último le preguntamos que ha significado el periodismo y más concretamente el fotoperiodismo para él:

“El fotoperiodimo le ha dado vida a mi vida. También estuve en el momento justo en el lugar exacto. Tuve mucha suerte.”

Leyendo el libro Fotoperiodismo y Edición. Historia y límites jurídicos coordinado por Diego Caballo Ardila, al que hemos hecho mención con anterioridad, podemos ver que realmente Pablo Juliá tuvo bastante suerte, centrándonos en el ámbito periodístico en el que se especializa, de la época que le tocó vivir. Desde mediados de los años 70 la fotografía se ve inmersa en una transformación tecnológica, ideológica, empresarial y cultural. Al acabar la dictadura franquista e implantarse la democracia también se elimina la censura, lo cual favorece que aparezcan nuevas publicaciones que introducen nuevos puntos de vista distintos a los del Estado, permitiéndose por tanto la toma de fotografías más libremente.  Además, gracias a la apertura de España al exterior, se consigue que los fotoperiodistas españoles tengan un mayor reconocimiento nacional e incluso internacional, apareciendo plataformas de impulso a la creatividad fotográfica a través de subvenciones concedidas tanto por el ámbito público como privado. Todo esto favorece el gran cambio que sufre la fotografía en prensa: la fotografía pasa de ser el apoyo iconográfico de la noticia a ser la noticia en sí misma. 

Tomando en consideración todos estos factores, que van haciendo que los fotógrafos vayan desarrollando su estilo personal y marca de autor, y la entrevista concedida por Pablo Juliá, no dudamos en afirmar que la etapa de la transición es realmente una época dorada de la fotografía en prensa. 



1-O desde la fotografía

Fuente: El País online
               
No todas las imágenes que vemos se pueden calificar como fotos periodísticas. Según argumenta José Manuel de Pablos Coello, profesor de Periodismo de la Universidad de La Laguna (Tenerife) "la primera condición que ha de observar la foto para ser entendida como fotoperiodismo es que sea informativa, no sólo embellecedora de páginas". Además, la fotografía, como ha resaltado Miguel Berrocal, fotógrafo de ABC, en las X Jornadas de Fotoperiodismo, edición y diseño en prensa de la Universidad CEU San Pablo “puede llegar a pesar lo mismo que un editorial”.  Por esto, por muy bien que estén redactados los ejes informativos que han protagonizado una noticia, si se acompañan de una fotografía de mala calidad periodística, la fuerza prescriptora del contenido puede verse condicionada.

En esta entrada, dada la importancia de las fotografías a la hora de informar, analizaremos como estas han contado y han influido en el desarrollo del conflicto catalán, el cual es uno de los temas más candentes en la actualidad social a nivel nacional e internacional, sobre todo tras los acontecimientos de la jornada del 1 de octubre. Para realizar este análisis nos hemos servido de la opinión experta de Alejandro Antona Illanes, profesor de Fotoperiodismo de la Universidad de Sevilla. 

Análisis prensa nacional

En un análisis fotoperiodístico del conflicto catalán, uno de los aspectos más importantes sería  hacer una comparativa de como los distintos periódicos, tanto nacionales como internacionales han llevado a cabo el tratamiento de la misma noticia. Nos vamos a situar en el contexto de los disturbios ocurridos el día uno de octubre con motivo de la celebración del referéndum, es decir, como los distintos medios de comunicación interpretaron las denominadas cargas policiales. Y, al menos en lo que a medios nacionales respecta, este análisis vamos a llevarlo a cabo desde la perspectiva de los estudios de Framing, relacionándolos con cómo las distintas fotos presentadas en los diferentes medios nos han enseñado el conflicto desde una u otra perspectiva.
Para esto, lo primero que debemos conocer qué es el Framing. La teoría del Framing se basa en la construcción por parte de los medios de comunicación de distintos esquemas interpretativos en los que enmarcar la actualidad, es decir, las distintas perspectivas de los hechos que se dan dependiendo del “marco” desde el que estos se analizan. 
Dentro del conflicto catalán vamos a encontrar dos esquemas interpretativos muy marcados y sesgados: por un lado, el de los medios neoliberales y partidarios del gobierno; y por otro el de los medios que, bien por progresistas o por nacionalistas catalanes, apoyan la postura del Govern.

En el marco de la prensa defensora de la unidad nacional vamos a encontrar siempre una apelación a la “defensa” que el gobierno realiza del Estado de Derecho y de la Constitución, así como de la integridad de la nación. Este marco se denomina Ley y Orden y está basado en el modelo de la familia del padre estricto, identificándose el gobierno con la figura del padre. De este modo se entiende que, al igual que un padre debe enseñar sus hijos la diferencia entre el bien y el mal mediante cualquier medio, el gobierno también debe hacerlo con los ciudadanos. Con este argumento se justifican las cargas policiales durante el 1-O, pues se entiende que el gobierno debe tomar decisiones difíciles y que tiene que conseguir mantener la unidad de cualquier forma. Partiendo de este modelo se entiende que aquellos que buscan el diálogo para resolver el conflicto presente en Cataluña entorpecen la acción del padre estricto, quien es el que toma las decisiones

Por el lado de la prensa progresista y catalanista, veremos en cambio una justificación de las acciones del Govern basadas en defender la “verdadera democracia” y la “libertad” del pueblo catalán. Este marco es el de la Democracia, y está basado en el modelo de la familia progresista. En este modelo no hay un solo líder que tome las decisiones, sino que padre y madre las toman conjuntamente, siendo identificadas estas figuras con los representantes y los representados. Con este modelo se demanda un Estado de Bienestar en versión mejorada, y el Govern podría entenderse como un adolescente que desobedece al padre estricto para escapar de su control y afirmar su identidad.

Tras este análisis, podemos observar que en la actualidad la información se ha convertido en un producto, esto viene provocado por la intrusión de las entidades financieras y fondos buitres en las principales fuentes de financiación de los medios de comunicación, con motivo de la crisis sistemática que estamos viviendo en el sector. Estas entidades financieras buscan su beneficio propio y con ello mostrar la parte que más les conviene acorde a sus intereses, que en este caso, son contrarios a la DUI. Así se da la "uniformidad" de información de la gran mayoría de los medios nacionales. 


"Nunca ha habido tal nivel de control sobre los medios como ahora" 
Alejandro Antona Illanes
El profesor de fotoperiodismo nos marca una alternativa a este control: revisar muchos medios y establecer unos medios de referencia a los que poder acudir con confianza, estos medios deben ser de diferentes sesgos ideológicos para obtener una información completa y veraz. Además advierte que es necesario en este proceso ser conscientes de que entidades están detrás de cada medio e interpretar sus intenciones.

Teniendo presentes los anteriores marcos interpretativos, vamos a pasar a analizar las imágenes que llevaron en sus portadas dos medios correspondientes a cada marco en el día posterior a la celebración del referéndum: "El Periódico" y "La Vanguardia", en el marco más progresista y catalanista; y el "ABC" y "La Razón", dentro de la prensa española más conservadora.

Vemos como en ambas portadas de los medios considerados más conservadores se nos presentan imágenes que acompañan unos titulares apoyando la actuación del gobierno, es decir, la intervención policial. En las fotografías de ambas portadas se puede ver a agentes de la policía nacional y a agentes de la policía autonómica de Cataluña en actitud de enfrentamiento, en una clara representación del enfrentamiento entre Govern y el Gobierno, “o estás con nosotros o estás contra nosotros” es lo que podríamos interpretar con estas dos portadas.





















En el marco opuesto tenemos las portadas de los dos medios anteriormente citados: "La Vanguardia" y "El Periódico". Siendo dos periódicos ideológicamente contrarios, vemos como se unen en defensa de los catalanes que sufrieron las llamadas cargas policiales dentro de un mismo marco interpretativo. En las dos imágenes de portada se presentan a agentes de la Policía Nacional, representando al gobierno, en actitudes agresivas con los votantes. Se vende con estas portadas la idea de una imagen represiva del gobierno, que utiliza acciones violentas para conseguir sus objetivos y que no deja ejercer la democracia y la libre decisión al pueblo catalán, es decir, el gobierno se identifica con la figura del padre estricto.




Un caso excepcional en el ámbito de la prensa internacional lo constituye la portada de “El Mundo”, en la que encontramos dos fotografías. La primera imagen que aparece no se corresponde con la información que ilustra. Según el profesor Antona cada imagen tiene su propio discurso y puede ser diferente al del texto, pero esto normalmente no se hace inocentemente sino que está cargado de intencionalidad, que es sinónimo de manipulación. La sociedad suele asimilar el concepto de manipulación con connotaciones negativas pero esto no siempre es así ya que esta puede ser para concienciar a la población de determinados valores. Sin embargo, el profesor afirma que esta información no es un buen ejemplo ya que lo que se debe hacer es buscar imágenes acordes al texto, aunque somos conscientes de que quizá la intencionalidad de esta publicación es equilibrar el posicionamiento del diario con respecto al acontecimiento. Por otro lado, la segunda imagen, en la que aparece Junqueras haciendo un gesto gratificante a un mosso, si se corresponde con su titular de “Los Mossos traicionan al Estado”.



No pretendemos con esto posicionarnos hacia ninguno de los dos bandos y por eso no vamos a entrar en comparaciones valorativas de uno u otro, eso se lo dejamos a los lectores. Lo que buscamos poner en conocimiento con este análisis es como los esquemas interpretativos marcan la forma en las que se nos presentan los mismos hechos en medios que pertenecen a uno u otro marco, y como las imágenes ayudan de una manera muy significativa a una construcción rápida de este, pues consiguen que con solo mirarlas sepamos qué es lo que se nos está queriendo contar.

Prensa internacional


En la mayor parte de las portadas de la prensa internacional podemos ver la imagen de un policía que sujeta una porra en su mano, reflejando las actuaciones policiales que se produjeron en la jornada del referéndum. En la fotografía podemos observar también a muchos ciudadanos que se alejan con una expresión de temor. Esta imagen fue utilizada por periódicos como “The National” (Escocia), periódico que apoya la independencia escocesa, y “The Guardian” (Londres). Esta repetición de imágenes se debe, según Antona, al uso cada vez mayor de las agencias. Los medios tienen dos formas de conseguir la información: mediante fuentes propias, enviando a un reportero de la plantilla o colaborador para cubrir un acontecimiento o mediante las ya nombradas fotografías de agencias. Generalmente, en la actualidad, se tiende a esta segunda forma por motivos basicamente económicos, esto conlleva una mayor uniformidad de la información y con ello una menor pluralidad informativa. 

Una de las portadas más impresionantes sobre esta jornada en el ámbito internacional es la del periódico francés “Libération”. En ella se muestra la imagen de un ciudadano gritando rodeado de policías nacionales, y esta se completa con el titular “Le coup de force” (Un golpe de fuerza).

Por lo tanto, podemos concluir con la idea de que la prensa internacional se posiciona en contra de las cargas policiales. 

Bulos

Durante la jornada del 1-O se difundieron muchas imágenes. El fotoperiodismo es tan importante a la hora de informar, que debido al auge de las redes sociales muchas personas lo utilizan en su beneficio para atraer la atención de las masas.


"La foto vale más que el texto porque se queda más en la memoria"

Alejandro Antona Illanes

Algunas de las imágenes que se mostraron sobre este día, muchas de ellas dirigidas a las cargas policiales, son, en realidad, bulos utilizados para aumentar la gravedad del asunto y favorecer a alguna de las partes. Esto se debe a que la sociedad suele darle más veracidad a la imagen que al texto en una noticia. Los medios saben sacar partido a este hecho, ya bien utilizando técnicas fotográficas que muestran la parte de la realidad que ellos quieren, utilizando diferentes perspectivas con la cámara, o bien utilizando técnicas de edición como el Photoshop. 


Imágenes más destacadas

A pesar de los bulos, algunos fotoperiodistas realizaron bien su trabajo, regalándonos imágenes verdaderamente sorprendentes sobre el trascurso de esta jornada, como es el caso de Fernando Capdepón.




Y para finalizar esta segunda entrada, vamos a poner algunas de las mejores fotos que han circulado por las redes sociales sobre los famosos “8 segundos de independencia”.





Para concluir, el profesor Antona nos alienta a que nunca olvidemos que somos los futuros valedores del derecho a la información.

Fuentes



"La fotografía es absolutamente imprescindible"

José Álvarez Marcos, profesor de Tecnología y Diseño de la Información Escrita en la Universidad de Sevilla, nos cuenta el rol del fotoperiodismo en la sociedad del siglo XXI



En esta era digital en la que estamos inmersos, debido al auge de las redes sociales y a la posibilidad de que las tecnologías sean accesibles para todos, una de los aspectos que más puede inquietar al mundo de la comunicación es si la profesión de fotoperiodista está en riesgo. ¿Pero realmente es un motivo de preocupación? El doctor Álvarez Marcos nos responde a esta cuestión. 

“No podemos entender una revista, un periódico o un diario sin la fotografía"



¿Cómo han influido las nuevas tecnologías en el periodismo?

Fundamentalmente te refieres a las tecnologías digitales, ¿No?. Estas lo que han hecho ha sido que en el periodismo crezca primero, el vestiario mediático. Hasta la aparición de las tecnologías digitales existía la prensa, la radio, la televisión, algún newsletter… Pero ahora mismo, el vestiario de soportes es amplísimo: blogs, webs, redes sociales… Luego, se ha roto tanto las barreras geográficas como las del espacio-tiempo en los medios. También se ha alterado el orden de disfrute de los medios, y ha nacido un espacio, un soporte, que es internet, en el que caben todos los medios y conviven y que han provocado que se pase de un ecosistema de medios a uno de multimedios, transmedios y metamedios.


Y, cuando hablamos de la evolución en relación con la fotografía, ¿Cómo cree que ha evolucionado el proceso de inclusión de la fotografía en la prensa escrita?

La fotografía es absolutamente imprescindible, cada vez más, en la prensa impresa: no podemos entender una revista, un periódico o un diario sin la fotografía. Cuando hablamos de una buena revista, el peso gráfico supera el sesenta porciento del contenido de la misma, salvo que hablemos de una revista científica. La fotografía no solo condiciona el diseño sino que lo favorece, lo mejora y es su principal recurso. Pero los medios digitales requieren algo más que fotografía, siendo esta aún importante, parece que el futuro es del video, las imágenes que además tienen movimiento. 

¿Podemos decir que el fotoperiodismo da mayor credibilidad a las noticias? 

La credibilidad no la da ni la foto ni la noticia, se la da el periodista que este detrás y la marca que responde al periódico.

Pero podemos decir que el público al ver una noticia en fotos o en un video, le da más credibilidad, ¿No?

Pero el poder de manipulación de Photoshop y de crear videos que son falsos es tan grande, que al final lo que realmente te da la credibilidad son tanto los medios como los periodistas. 

Por ejemplo a la hora de hablar del atentado en Cataluña, podemos ver muy claramente como los distintos medios nos contaban versiones también distintas de la misma historia…

Cuando tenemos una imagen de portada la cosa es distinta. Se nos plantea el dilema de poner la imagen de un español muerto o por el contrario poner a un musulman, son decisiones que nos lleva a visiones distintas. Cuando por ejemplo sale un hombre anuncio como Fernando Alonso, que lleva publicidad en todas partes del coche, en la gorra, el mono… ¿Lo sacas en portada? ¿Eliminas la publicidad con photoshop? No se puede porque ya se consideraría una manipulación de la imagen ¿Sacas solo el rostro? El tema de la portada es muy complicado. Por ejemplo hay periódicos como el país que impiden que se voltee una imagen, cosa que a veces se requiere como elemento de diseño, pues elementos tan pequeños como en qué mano lleva el anillo una persona nos aportan información y esto es algo que se pierde cuando la imagen se voltea. 

Y, ¿podemos decir que el fotoperiodismo ha cambiado porque antes se utilizaba verdaderamente para informar y ahora cumple otros fines?

Primero: fotoperiodismo es periodismo. El adjetivo solo te indica dónde está el acento, que es el lo gráfico. El fotoperiodismo es un periodismo que se hace fundamentalmente con una cámara fotográfica, pero en definitiva es periodismo: es interés general, es realidad y es veracidad. Si no es verdad, ya no estamos hablando de periodismo, sino de manipulación o propaganda. La vida digital durante siglos no ha cambiado los principios y valores: el amor hacia los hijos, hacia los padres, hacia la pareja la única diferencia es que ahora tienes mil maneras más de transmitir ese amor. El fotoperiodismo sigue igual, la única diferencia es que antes era más difícil manipular un negativo fotográfico y ahora con photoshop puedes hacer auténticas maravillas de la manipulación fotográfica. En definitiva: para que sea fotoperiodismo, por definición debe de ser real. Cualquier otra cosa no es fotoperiodismo. 

Y para terminar, ahora que todo el mundo tiene móviles y cámaras al alcance de su mano, ¿Cree que corre peligro la profesión de fotoperiodista? 

No, en absoluto. La unica diferencia es que tendrán que adaptarse a los nuevos medios, además de fotonoticias, los reporteros gráficos tendrán que convertirse en emisores de videonoticias. La agencia EFE ya está pidiendo a sus periodistas que además de fotos, traigan videos. La clave estará en saber adaptarse. 




En cuanto al tema de la edición fotográfica, hemos podido acceder a la opinión de una serie de fotógrafos respetados y la mayoría coincide en que este debe ser libre cuando se habla de la fotografía artística, pues se ve como un recurso más que debe ser aprovechado. En cambio, cuando hablamos de periodismo gráfico o fotoperiodismo, se aplica un criterio diferente: 

“Es importante diferenciar entre revelar y la fotomanipulación, todo cabe pero son dos cosas distintas y según en qué entornos la fotomanipulación me parecería inaceptable, como puede ser en el fotoperiodismo.” 
Jon Hernandez, fotógrafo profesional y CEO de Kubestudio. 

Como dice Keke Regueira, fotógrafo profesional y CEO de Emovere Studios, sobre la fotomanipulación: “Por norma general, en fotografía documental o periodística su uso estaría limitado y en fotografía artística o de autor habría más margen de utilización".

En definitiva, debemos identificar siempre el fotoperiodismo con la verdad y con el rigor que esperamos que caracterice al periodismo en todas sus facetas. Vemos así como la fotografía representa una parte esencial de la forma en la que tanto transmitimos como recibimos la información en el contexto comunicativo actual.


 Pero aún así hay algunas críticas a la credibilidad de la fotografía actual: 


"An enlarged understanding that photographs are not incontrovertible recordings of visible reality, but interpretations and transformations of it, leads to a moment at with, like writers, the authors of the imagery must work harder to convince - an image on its own is not automatically proof of anything."
Bending the Frame, Fred Ritchin
A pesar de esto, la importancia de la imagen radica en que esta aporta un elemento automáticamente identificado como cierto:


“La foto nos obliga a creer en la existencia del objeto representado (…) sean cuales sean las objeciones de nuestro espíritu crítico, estamos obligados a creer en la existencia del objeto representado (…) es decir, mostrando el presente en el tiempo y el espacio.”

La realidad fragmentada. Una propuesta de estudio sobre la fotografía y la evolución de su uso informativo, Eduardo Rodriguez Merchan.

Bienvenidx al Fotoperiodismo


En esta primera primera entrada de nuestro blog sobre fotoperiodismo, nos hemos propuesto contextualizar un poco el tema: dar una o varias definiciones del término fotoperiodismo además de un breve recorrido por la historia del mismo.

Antes de entrar en materia, lo primero es que tengamos claro qué es el periodismo gráfico es un género periodístico que tiene como objetivo representar y comunicar a través de fotografías determinados acontecimientos, personajes, temáticas o sucesos. Los periodistas que se dedican a este género se denominan reporteros gráficos o fotoperiodistas.

"Por encima de cualquier consideración, el fotoperiodismo tiene como objetivo prioritario contar la historia que se vive en el momento en que se produce: el fotógrafo captura el tiempo, congela el movimiento y revela lo invisible con innigualable realidad. La meta del fotoperiodismo es contar al lector qué había allí, clara, rápidamente y sin misterio alguno, confusión o enigma".
Manual de Fotoperiodismo, Ulises Castellanos

Uno de los valores más importantes del fotoperiodismo es que es una automática prueba de veracidad para la información que estamos comunicando y nos ayuda a presentarla como objetivamente cierta. Además es una forma de trasladar al receptor directamente hacia la noticia y hacer que este se interese de una manera mucho más rápida por el contenido, también integrando un elemento creativo como es la composición visual de la imagen y siendo esto una poderosa fuente de información adicional para la noticia.

Los principales géneros del fotoperiodismo son: 

  • La foto noticia: Una o varias fotografías periodísticas muestran y comunican a la audiencia un acontecimiento puntual. Este tipo de foto se denomina foto “instantánea” ya que intentan captar el momento más importante y excepcional de un hecho.
  • Foto reportaje: Se construye una historia a través de una secuencia de imágenes. Previamente es necesario realizar una investigación y planificación que nos permita abordar la temática. Las fotografías que integran el foto‐reportaje y sus correspondientes epígrafes contribuyen a la comprensión general del tema. Este tipo de foto se denomina “historia fotográfica” debido a que cada una representa momentos y/o escenas que dan cuenta del relato.
  • Retrato periodístico: Su intención en mostrar y describir los rasgos físicos y psicológicos que distinguen a una persona o grupo. Este género tiene como fin resaltar alguna peculiaridad de los personajes fotografiados o bien representar el contexto social que los rodea. Este tipo de fotos se denomina foto “pose” dado que focaliza la mirada en los personajes y los actores sociales.

Ahora que ya tenemos claro tanto el concepto de fotoperiodismo o periodismo gráfico, así como su función y principales géneros, vamos a hacer una breve referencia al nacimiento del mismo: 

El fotoperiodismo tal y como lo conocemos hoy día surge en Alemania después de la I Guerra Mundial, durante la república de Weimar, un periodo de tiempo en el que tanto el campo científico como el cultural fueron muy proliferas. Surge en el contexto de libertad de prensa, además los avances en tecnología hace que aparezcan obturadores más rápidos y mejores objetivos. 

Fuente: "Sputnik News".

A partir de todo esto, se empieza a trabajar el diseño de la página buscando hacerla más atractiva y darle sentido y coherencia, jugando con el tamaño de las imágenes, la orientación y la composición.

A partir de esto va a surgir todo un nuevo género de periodismo que juega con la importancia de la imagen y de la composición de la misma para transmitir información. En este blog intentaremos contar los diferentes avances que esto ha supuesto a la hora de contar la noticia y cómo ha influido en el periodismo, además de las aportaciones de los distintos fotoperiodistas a lo largo de la historia. 

Fuentes: